domingo 22 de noviembre de 2009

Vote Útil

F. Javier Limpias Ch.

En tiempos normales, yo le aconsejaría a Ud., que está leyendo esto, que votase por quien le diera en gana y no se lo dijera a nadie. Pero no vivimos tiempos normales. Todo lo contrario. Las cosas hay que llamarlas por su nombre: vivimos a las puertas de una dictadura.

Evo ya lo ha dicho en muchas oportunidades. No pretenden controlar sólo el gobierno, quieren el poder absoluto. Quieren dominar el ejecutivo, el legislativo, el poder judicial y el poder electoral. Pretenden someter al ejército y a la policía, las aduanas y los fiscales; a las instituciones gremiales, cívicas, sociales y a los empresarios. La persona que se queje irá a Palmasola, a San Pedro, o a donde a ellos se les ocurra.

No podemos permanecer indiferentes ante esta realidad. No podemos no hacer nada ni quedarnos callados como si la cuestión no fuera con nosotros, porque sí nos afecta. Hoy son otros los que están presos por dar su opinión, mañana puedo ser yo, o usted, o su padre, o su hijo universitario, o su hija que está en el colegio. Cuando las dictaduras instauran el terror, éste ya no puede parar y arrasa con todos y con todo.

La oposición ha perdido una oportunidad histórica para unirse y hacerle frente a la tiranía que se nos viene. Manfred y Samuel no han sido capaces de juntar esfuerzos y seguramente la historia algún día se lo demandará. Sin embargo, los ciudadanos tal vez podemos enmendar aquello en lo que los políticos han fracasado. Por eso, ha llegado la hora del voto útil, de que los ciudadanos seamos responsables y votemos por aquel candidato de la oposición que más posibilidades tenga de enfrentarse a la intolerancia del Movimiento al Socialismo.

El problema ya no es qué pasaría si uno u otro candidato se retirasen. Parece evidente que ninguno de los dos lo va a hacer, así que la cuestión es, en las condiciones actuales, considerar por qué candidato podemos votar de manera que nuestro voto cuente y sea útil. Sólo hay una respuesta: el candidato de oposición que más posibilidades tiene de enfrentar el masismo y de llegar a la segunda vuelta es, sin dudas, aquel que va primero en las encuestas.

Ya no interesa tanto si Manfred Reyes Villa nos gusta más o menos. La cuestión, evidente a estas alturas, es que es él o nadie. Nuestra única oportunidad es que Reyes Villa reúna los votos suficientes para forzar la segunda vuelta. De lo contrario, habrá llegado a Bolivia una larga noche de oscuridad, intolerancia y tiranía en manos de gente como Rada, Quintana y compañía. Está, querido lector, en sus manos. Piense en sus hijos. Vote útil.

¿Mi Presidente?

Jimmy Ortiz Saucedo

Evo Morales usa un lenguaje azucarado, propio del que quiere seducir para cometer una violación. Durante cuatro años ensayó sin éxito la estrategia del garrote para doblegar a Santa Cruz, pero -como él mismo lo reconoce-, de esa forma se ganó la desconfianza y el rechazo de la mayor parte del electorado en la región. La lisonja tampoco parece ser la fórmula ideal, pues todo indica que el recelo sigue intacto. Las recientes adhesiones no parecen ser una muestra muy representativa de lo que están pensando todos los que van a emitir su voto el 6 de diciembre.


¿Cuál es la diferencia entre el "Evo confrontador" y el "Evo lisonjero" que parece haber ablandado la voluntad de algunos sectores? En verdad, ninguna, porque se trata de infundir el mismo miedo, pero con artilugios diferentes.


Y para descubrir al verdadero Evo que empalagaba a la audiencia la otra noche en el hotel Los Tajibos, sólo hay que ver lo que hacía su gente a esa misma hora en la Cámara de Diputados, donde se estaba consolidando el tiro de gracia al Poder Judicial. Que les diga el Presidente a esos empresarios que han prestado sus oídos a los cantos de sirena, cómo es que va a garantizar la seguridad jurídica de la propiedad privada en un país sin justicia o con un sistema que ha institucionalizado el linchamiento y los avasallamientos de haciendas y de minas.


La supervivencia es el instinto más primario de los seres vivientes y en los humanos ese impulso puede llevar a cometer los actos más irracionales. Eso explica por qué algunos han dado el paso pensando que bajo el paraguas del régimen van a estar a salvo. Esa es apenas una promesa de campaña electoral, un ofrecimiento circunstancial que ni siquiera depende de Evo Morales o de su Gobierno y de cualquier forma, detrás de una adhesión en esas condiciones siempre estará presente el miedo y jamás la libertad.


Evo Morales es una realidad nacional y lo es también para Santa Cruz, eso nadie lo duda. La región y sus líderes necesitan buscar una forma de relacionarse con el Gobierno central, pero la fórmula nunca debe ser a través del matonaje y el sometimiento. Los ideales cruceños han sido perfectamente planteados en estos últimos años y todos ellos han sido desconocidos, soslayados y tergiversados por los gobernantes. La intención ahora es sepultar esas aspiraciones para siempre a través del voto y es por eso que el presidente/candidato no ahorra en adulonerías que esconden sus verdaderas intenciones.


Santa Cruz viene construyendo su propio destino desde su fundación y casi todo lo que ha conquistado ha sido pese a la actitud y el espíritu de gobernantes como Evo Morales, que comparte con sus antecesores el mismo ímpetu centralista, aunque esta vez recargado por la necesidad de instaurar un proyecto socialista urgido de concentrar al extremo el poder y los recursos del país. La autonomía -que entraña la profundización de la democracia-, es justamente la antítesis del proyecto político del MAS. Rendirse ahora no sólo sería un error histórico de los líderes cruceños, sino también marcar el sello de una postergación de la que será difícil recuperarse.

Rendirse ahora no sólo sería un error histórico de los líderes cruceños, sino también marcar el sello de una postergación.

viernes 20 de noviembre de 2009

La elite cruceña

Por: Walter Javier Arrázola Mendivil

Ya no es la misma que teníamos en los 30, en los 60 o los 80, que nos proyectaron para que estemos como estamos, con todos los problemas que conllevaron también en la construcción de un colectivo socioeconómico y cultural. Tuvieron conflictos de intereses, egoísmos, diferencias, pero ante todo tuvieron utopías. Fueron visionarios, el resultado es la Santa Cruz que tenemos, y somos lo que somos, a pesar del crecimiento desproporcionado de nuestra ciudad.

Los índices de analfabetismo, de desarrollo humano, de pobreza y otros tantos, son los mejores frente a los demás bolivianos. Mucho esfuerzo, mucho trabajo, emprendimiento privado coordinado con inversión pública. Plan Bohan, gran comité de Obras Públicas, gran Cordecruz, grandes cooperativas, grandes cruceños aquellos.
Vemos como el desarrollo económico no está acompañado de un desarrollo urbano menos aún social. Nos ilusionamos en estos últimos seis años de lucha autonómica pensando que la dirigencia estaba madura para la verdadera revolución: la Federal; es bueno que se sepa que por estrategia todos acordamos que sea Autonómica y no Federal para poder penetrar al occidente de Bolivia. Líderes anónimos participaron en la construcción de un gran discurso para la unidad de las masas o de clases, para la descentralización del poder y buscar la construcción de un liderazgo intelectual y competitivo.

La nueva política y la nueva élite burocrática pública debió nacer en Santa Cruz, preparar gente para la administración pública, vale decir tecnócratas políticos y administradores públicos. En lo privado lo teníamos hecho, solo faltaba lo político, faltaba un proyecto político.

La actual élite es un fracaso; colapso, heredo todo y se quiso apropiarse de todo, desperdicio todo y no hizo nada ni dejo hacer nada, ni por ellos peor por su pueblo. Hablando en términos marxistas no tienen “conciencia de la clase”, o como escribiría el periodista Ronald Méndez “lo único que les interesa es la quinta y el quinto”. Los nuestros, que lejos están de los empresarios y del poder económico de Honduras, que se las jugo por su pueblo y reto al imperio, “conciencia de clase”.

Hoy estamos manejados por empresarios parásitos del capitalismo de Estado, obviamente con muchísimas excepciones y grandes hombres, que no son realmente competitivos menos liberales o de derecha. Estos parásitos buscaron y buscan beneficios de todos los gobiernos y esferas de poder político central para mantener un poder económico efímero ¿Por qué no pudimos conseguir la Autonomía u otra cosa, en el gobierno de Carlos Mesa? ¿O acaso basto una licitación de una carretera para truncarla? Siempre, Santa Cruz cuando actúa como sociedad civil política organizada para luchar por algo y estábamos por conseguirlo fracasábamos, y todo el esfuerzo se desvanecía.

Hoy no tenemos una élite, sino simplemente sanguijuelas del capitalismo de Estado, que buscan beneficios en licitaciones de toda índole, condonaciones o beneficios de otro tipo, a cambio de corrupción o apoyo institucional con los grupos de presión que se ostentan en nombre de todos. La verdad, nos utilizaron, aunque nosotros también lo utilizamos. No supieron construir un poder real, menos aún reproducirlo, y bloquearon a quienes eran “libres pensadores” y aspiraban a la reconducción del poder y la toma del mismo.
Hoy, la institucionalidad cruceñas tienen que ser retomada, con todos los puntos estratégicos de decisión y acción, o estaremos perdidos y entregados por unos cuantos ante el poder central de La Paz que hoy ya es nuevamente el poder económico y político.

Para construir, siempre hay que recordar, leer la historia, y aprender las lecciones de aquellos viejos cruceños, que forjaron su fortuna y empresa en la pobreza y construyeron en el tiempo riqueza, nos mostraron el camino cierto. Riqueza acompañada del desarrollo social, cultural y humano que hoy nos acompañan. Esos pioneros que “desencantaron la tierra” y descubrieron el Gran Paititi no en los mitos, sino en el esfuerzo y el trabajo diario y continuo.

Aquellos cruceños que comprendieron que la gota de sudor en la frente, no hace más o menos humano, sino más o menos rico pero iguales ante sus pares. Nos enseñaron a descubrir que el Gran Paititi estaba en nuestras narices, cayendo en una gota con el esfuerzo, que se encontraba en nuestro propio sudor, que se miraba en el horizonte y se lo limpiaba con el brazo con un suspiro de un sueño a conseguir.

Santa Cruz hoy es una sociedad en decadencia. Pero toda crisis es buena, de todo ciclo hay una caída pero llega una recuperación, y de esa, depende de nosotros para que sea constante y no vuelva a caer sino crecer hacia el horizonte que nos propongamos que planifiquemos, que soñemos y añoremos.

Nuestra generación tiene que tomar las riendas, encaminar la lucha, el desarrollo y buscar la prosperidad de nuestra gente. Estamos ante momentos históricos, se han develado nuestros enemigos internos. Nos toca asumir el liderazgo y reemplazar a esa elite decadente, corrupta, centralista, inoperante e ignorante. Tenemos que ser como nuestros abuelos, como los cruceños de antes. No como esta generación vendida y negociadora de principios y valores.

Hoy empezamos a romper las cadenas internas, y debemos hacer nuestra propia revolución, comenzar con lo que hicimos en mayo y septiembre del 2008 y nos lo quisieron robar.

Agua para el molino centralista

Centa Reck

Cuando estamos a punto de finalizar la campaña electoral la gran preocupación de Evo Morales es lo que ya están reflejando las encuestas y tendencias y es que el voto volvería a marcar las dos visiones de país que existen en Bolivia y que a pesar de toda la guerra sucia, de las persecuciones y judicialización de los opositores se volverá a reflejar en el voto del 6 de diciembre.

La búsqueda del "desempate catastrófico" siguiendo la via de la violencia no ha resultado tal como el gobierno lo planificara. Los episodios de la confrontación que Quintana armó en Pando y el asesinato de tres extranjeros en el Hotel Las Américas para desencadenar y justificar las persecuciones políticas, no han dado el rédito, ni el resultado que el gobierno esperaba, pues la población a pesar de estar amedrentada ha seguido la lógica de su razón y de sus sentimientos, volteando todos los esfuerzos del gobierno por dominar a la opinión pública y por sacudirse la visión país que pasando sobre las confusiones creadas ex profeso todavía aúna al Oriente Boliviano y se expande a los valles de Tarija y Cochabamba y llega al corazón de Chuquisaca.

Si repasamos la teoría de García Linera que plantea que el “desempate catastrófico” se puede dar por confrontación o por vencer o ganar al adversario en las urnas, nos damos cuenta que como la confrontación no ha logrado erosionar tanto como el gobierno necesitaba el sentimiento democrático de los habitantes de los valles y el Oriente, el candidato-presidente se lanzó a una elección en la que ha puesto toda la carne al azadón, gastos exorbitantes, acuerdos debajo de la mesa con dirigentes que eran opositores y con partidos que aparecieron en el escenario político como opositores sin realmente tener la intención de llegar al Congreso como una verdadera oposición.

Para mala suerte del gobierno, esta estrategia tampoco le ha resultado como esperaban y los habitantes de los valles y los llanos orientales siguen pensando que Evo no los representa, y es lógico que piensen esto porque no les ha hecho ninguna concesión, no les ha dado más que malos tratos, recortes de presupuesto, avanzadas de violencia extrema, sólo les ha dado palo siguiendo la política del amo que pretende dominar a sus esclavos a punta de chicotazos y amedrentamiento.

El plato del ansiado desempate a través de elecciones se le está rompiendo al presidente-candidato y entonces y por este motivo para que el “soberano” no vuelva a manifestarse en su decisión de rechazar la visión centralista, que sólo considera como válida a La Paz, Oruro y Potosí, desconociendo todas las otras regiones de Bolivia, desconociendo la visión distinta a la que ha dominado siempre a este país a través de la rosca política-económica andina, el gobierno se ha jugado su penúltima carta que ha sido la de sacar al escenario al candidato Samuel Doria Medina, para que este plantee que el Eje de Convergencia Nacional ceda su espacio en su favor quien así sería impuesto ex profeso como el opositor que no tiene “negativos”.

Toda esta estrategia permitiría invisibilizar la voluntad del soberano que aglutina una oposición desde los llanos y en expansión a los valles pese al vapuleo que estos sufren con propaganda, consignas, manipulaciones interminables.

Los Valles y el Oriente se siguen olfateando que Evo seguirá su proceso recalcitrante y reconcentrará no sólo el poder sino la economía, las libertades y la justicia, tratando de arrasar con la cultura y la visión país de todo lo que es distinto al eje de poder en el que Evo se quiere entronizar.

Lo que ocurre en consecuencia es que la rosca político-económica volvió a salir con salvavidas especiales y con traje de buceo para hacer el trabajo de los que desde la rosca venden también incluso a su pueblo por migajas de negocios.

A las roscas no le interesan las voluntades de los pueblos expresadas en la intención de voto que hoy por hoy ya nos muestra el soberano: Evo va descendiendo al 40%, Manfred entra en 30% y Samuel no puede desentrabar su escaso 9%.



Por supuesto que el oficialismo y sus aliados seguirán porfiando en la guerra sucia, sembrando inquinas y desconfianza en las personas que ellos saben van a liderar la verdadera oposición que no es ni será funcional ni al totalitarismo, ni a los negociados de las roscas que intentan sobrevivir a costa del desastre de todos y del riesgo que corren las libertades e incluso del riesgo que corre nuestra patria de entrar en una guerra continental que está preparada por Chávez y que sólo espera el resultado eleccionario para que Evo se sume a ella.

Ustedes saben que las elites políticas y económicas cuando están desesperadas arman guerras pues en esas circunstancias vuelven a dominar, vuelven a agarrar al pobre pueblo de la cola, porque los pueblos en guerra sufren, tienen que enterrar dolorosamente a sus muertos, sobreviven despavoridos y no pueden rebelarse ni hacer política y la escasez en la que se los hace vivir encuentra el justificativo de que es a causa y consecuencia de la guerra.

Después de todas estas estrategias macabras todavía al partido de gobierno le queda la carta del fraude electoral, que está en ciernes.

Nuestro voto debe llevar a que el gobierno fracase en sus estrategias de manipulación y tenga que tratar las dos visiones de país a través de un gran acuerdo nacional que se negó a realizar en la Constituyente. La única forma de resolver el empate es reconstruyendo la unidad del país reconociendo las dos visiones y esto se logrará implementando autonomías plenas.

Dios ilumine a los bolivianos para que con su voto este 6 de diciembre salven a Bolivia.